P.B.E.

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Autopercepción del control emocional.

Existe una diferencia sustancial entre estos dos conceptos, esto es, cómo controlo mis emociones y cómo percibo ese control, puede llegar a ser una disfuncionalidad o desequilibrio que nos lleva a errores que más tarde se instalan no sólo como hábito, además pasan a ser un trastorno e incluso enfermedad. Se presenta un método de análisis.

Autopercepción del control emocional.
Qué y cómo de las Guías de Práctica Clínica en Salud Mental.

Las GPC (Guías de Práctica Clínica) son documentos elaborados por grupos de expertos, o Sociedades científicas, Agencias de Calidad u Organismos gubernamentales, entre otros. con el objetivo de facilitar la toma de decisiones en el campo asistencial. Para ello reunen el máximo de información basada en la evidencia publicada, con el fin de sistematizar los hallazgos validados científicamente para abordar con eficacia y eficiencia los trastornos o síntomas prevalentes en la población.
En nuestro país la elaboración y edición de GPC es de carácter minoritario, básicamente desarrollados por asociaciones científicas o agencias sanitarias oficiales. En el campo de las disciplinas vinculadas a la Salud Mental, sólo recientemente ha habido un interés para su elaboración. Prueba de ello son las escasas publicaciones surgidas en el último lustro.
La participación de los psicólogos clínicos en estos esfuerzos de sistematización, se visualiza en su inclusión en los equipos multidisciplinarios que intervienen en la evaluación y abordaje de los trastornos o problemáticas del ámbito de la Salud Mental, pero también en los equipos o grupos que abordan algunas de las patologías médicas, que han demostrado un abordaje multidisciplinario como más eficaz, aunque su número es actualmente minoritario.

Qué y cómo de las Guías de Práctica Clínica en Salud Mental.
El sueño y los trastornos del estado de ánimo perinatal: una revisión crítica.

El embarazo y el período postparto se conocen como momentos de vulnerabilidad a los trastornos del estado de ánimo, incluyendo la depresión postparto y la psicosis. Recientemente, los cambios en la fisiología del sueño y de la pérdida del sueño se han propuesto componentes en los trastornos psiquiátricos perinatales.

En este artículo revisamos qué se conoce sobre los cambios en la fisiología del sueño y la conducta durante el período perinatal, haciendo especial hincapié sobre las relaciones entre la “tristeza” postparto, depresión y psicosis y sobre intervenciones basadas en el sueño para el tratamiento y la prevención de los trastornos del estado de ánimo perinatales.

La interacción entre el sueño y los trastornos del estado de ánimo perinatales es significativa, pero investigación basada en la evidencia en este campo es limitada.

Los estudios que miden el sueño y el estado de ánimo durante el período perinatal, particularmente aquellos que emplean herramientas de medición objetiva tales como polisomnografía y la “actigrafía”, proporcionarán importante información sobre las causas, la prevención y el tratamiento de los trastornos del estado de ánimo perinatales.

Artículo completo accesible para usuarios VIP http://www.psiquiatria.com/fav/

El sueño y los trastornos del estado de ánimo perinatal: una revisión crítica.

Antecedentes: Hace algunos años se inició un cambio significativo de paradigma en el tratamiento del trastorno bipolar; hallazgos cruciales sobre la utilidad de las intervenciones psicológicas apoyan claramente el cambio de un enfoque terapéutico exclusivamente farmacológico a un modelo combinado pero jerárquico en el que la farmacoterapia desempeña un papel central pero las intervenciones psicológicas pueden ayudar a salvar la separación que existe entre la eficacia teórica y la eficacia en el “mundo real”. En el presente trabajo revisamos la eficacia de varias psicoterapias accesorias en el tratamiento de mantenimiento de los pacientes bipolares.

Métodos. Se realizó una revisión sistemática de las publicaciones sobre la cuestión utilizando las bases de datos Medline y Current Contents. Se introdujo como palabras clave: “bipolar”, “psicoterapia”, “psicoeducación”, “cognitivo-conductual” y “prevención de recaídas”.

Resultados: Los tratamientos psicológicos diseñados específicamente para la prevención de recaídas en el trastorno afectivo bipolar son herramientas útiles en conjunción con los estabilizadores del estado de ánimo. La mayoría de estudios de psicoterapia publicados recientemente comunica resultados positivos en el mantenimiento como tratamiento complementario y eficacia en el tratamiento de los episodios depresivos. Resulta interesante que varios grupos de todo el mundo hayan comunicado resultados positivos similares y alcanzado conclusiones muy similares; casi todas las intervenciones examinadas contienen elementos psicoeducativos importantes que incluyen la mejora del cumplimiento y además la identificación temprana de los signos prodrómicos (haciendo hincapié en la importancia de la regularidad del estilo de vida) y exploran las creencias de salud y la conciencia de la enfermedad en los pacientes.

Conclusiones: La utilidad de la psicoterapia para mejorar el cumplimiento del tratamiento y la evolución clínica de los pacientes bipolares es incuestionable en la actualidad, y las directrices de tratamiento futuras deben promover su uso regular entre los profesionales clínicos. Como profesionales clínicos, nuestro deber principal es ofrecer el mejor tratamiento disponible a nuestros pacientes y esto incluye tanto los programas psicoeducativos basados en la evidencia como los nuevos agentes psicofarmacológicos.

Para acceder al texto completo en inglés es necesario suscribirse en la fuente original: http://www.elsevier.fr/html/detrevue.cfm?code=PY-Modul

Este estudio define un síntoma de dolor psicológico y revisa la evidencia clínica y de neuroimagen relativo a él. El dolor psicológico asociado con depresión severa es a menudo percibido como peor que cualquier dolor físico que el individuo ha experimentado y podría ser un componente crítico de suicidio que podría ser sistemáticamente evaluado en pacientes potencialmente suicidas.

La evidencia convergente del estudio de imágenes cerebrales sugiere patrones superpuestos de activación cerebral inducidos por el dolor psicológico y el dolor físico.

La investigación futura sobre el rol del dolor psicológico y su interacción puede proporcionar pistas novedosas para el entendimiento y tratamiento de la depresión y otras enfermedades psiquiátricas.

Para acceder al texto completo es necesario suscribirse en la revista http://www.sciencedirect.com/science/journal/00223956

Introducción. La Colaboración Cochrane (CC) se fundamenta en revisiones sistemáticas (RS) exhaustivas, críticas y actualizadas de la mejor evidencia científica disponible. Objetivo. Analizar las características bibliométricas de las RS relacionadas con la neuropediatría publicadas en los 50 Grupos Colaboradores de Revisión (GCR) de la CC.

Materiales y métodos. Análisis bibliométrico de la Base de Datos de RS en la Cochrane Library, Issue 2, 2005 (n = 2.231 RS). Variables analizadas: número de RS y protocolos en cada GCR, autores y grupos de investigación secundaria, fechas (última revisión y actualización), tipo de estudio, valoración crítica de la RS y conclusiones.

Resultados. Nueve GCR presentan RS sobre neuropediatría: 24 en Epilepsy Group, 16 en Neuromuscular Disease Group, 16 en Neonatal Group, 10 en Developmental, Psychosocial and Learning Problems Group, cuatro RS en Cochrane Pain, Palliative Care and Supportive Care Group, tres en Movement Disorders Group, tres en Injuries Group, tres en Cochrane Infectious Disease Group y dos en Cochrane Acute Respiratory Infections Group. Las tres áreas temáticas principales detectadas fueron tratamiento de la epilepsia (farmacológico y no farmacológico), patología neurológica neonatal (principalmente hemorragia intraventricular y asfixia perinatal) y miscelánea (espectro autista, cefalea, parálisis cerebral infantil, miastenia grave, síndrome de Guillain-Barré, parálisis facial de Bell y meningitis bacteriana). Todas las RS versan sobre intervenciones terapéuticas.

Conclusiones. Las RS sobre neuropediatría son escasas (3,6% del total de 2.231 RS publicadas en CC) y sólo permiten una toma de decisiones basada en pruebas en algunos temas: tratamiento farmacológico de la epilepsia, manejo de la hemorragia intraventricular del prematuro y meningitis bacteriana. Muchos tratamientos en neurología pediátrica permanecen sin un soporte de evidencia científica y no se encuentran RS acerca de áreas importantes de la neurología pediátrica como trastorno por déficit de atención/hiperactividad, retraso mental e hipotonía.

Para acceder al texto completo es necesario registrarse de modo gratuito en la fuente original: http://www.revneurol.com/portal.asp

Para poder visualizar el texto completo, necesita usted tener instalado el Adobe Acrobat, si no lo tiene puede bajárselo gratuitamente desde la dirección: http://www.psiquiatria.com/enlaces/652

Pfizer ofrece la oportunidad de participar en el Primer Curso On-line de “Valoración eficiente de la información científica en PSIQUIATRIA

Guía clínica práctica de la medicina basada en la evidencia.Incluye la definición, sus objetivos, sus pautas clínicas y sus repercusiones

Las conferencias de las áreas temáticas Psiquiatría Basada en la Evidencia y Trastornos sexuales han sido activadas, por lo que puede acceder a las mismas a través de la homepage del congreso, http://www.interpsiquis.com

Psiquiatría Basada en la Evidencia:
– ACTUALIZACIÓN EN PSIQUIATRÍA BASADA EN LA EVIDENCIA.
– UNA PATOLOGIA CLÍNICA BASADA EN LA EVIDENCIA: ESTRÉS POSTRAUMÁTICO.
Modera: David Bussé i Olivé; Mario Araña Suárez.

Trastornos sexuales:
– ACTUALIZACIÓN EN TRASTORNOS SEXUALES.
– TRASTORNOS EYACULATORIOS. REFLEXIONES SOBRE UN TEMA.
Modera: Yamira Puentes Rodríguez.

(Recuerde que las claves de acceso son las mismas que utiliza para acceder a Psiquiatria.com)

En este trabajo se expone el recorrido terapéutico y la historia vital resumida de una mujer víctima de violencia doméstica sin resultado de muerte física. Junto a ello, se presenta el recorrido efectuado por la propia terapeuta, en búsqueda de un diagnóstico que permitiera captar la totalidad de los síntomas. Finalmente, se encuentra que Trastorno por Estrés Postraumático Complejo, a pesar de no estar reconocido aún en el Manual Diagnostico DSM, es un subtipo válido para la definición de este cuadro de Violencia Doméstica.

El presente trabajo pretende ofrecer una visión global e integradora de la concepción actual del trauma psicológico entendido como trastorno por estrés postraumático, así como de los criterios diagnósticos y de las líneas de intervención más ampliamente utilizadas.

El artículo se divide en cuatro partes:

Primeramente, se define el concepto de trastorno por estrés postraumático.
Acto seguido y en segundo lugar, se presentan los criterios diagnósticos más ampliamente utilizados en la actualidad de acuerdo con el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) y la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10)
En tercer lugar se describen los elementos básicos de las modalidades terapéuticas más frecuentes, incluyendo la aproximación cognitivo-conductual, la terapia de grupo, el tratamiento psicofarmacológico, la hipnosis clínica, los enfoques psicoeducativos, la terapia psicodinámica, la terapia familiar y las terapias alternativas.
Al final, se ofrece una selección de bibliografía relevante, tanto en castellano como en inglés, donde se podrá ampliar la información ofrecida en el presente trabajo.

Efectuamos una revisión de los trabajos empíricos que han analizan la composición de los síntomas y categorías actuales establecidos en el D.S.M. para el Trastorno por Estrés Postraumático, sugiriendo la necesidad de ampliar las denominaciones actuales del cuadro, a los subtipos de estrés postraumático parcial, simple, y complejo, como entidades presentes en futuras ediciones del Manual D.S.M.

La valoración de los síntomas subjetivos manifestados por un ciudadano inmerso en un proceso judicial, puede inducir a errores, si se ignoran, o se toma en consideración datos mínimos. En este trabajo, presentamos un Informe Psicopatológico Forense singular, presentado en fase procesal ejecutoria, realizado a partir de los documentos obrantes en Autos.

Una versión previa de este trabajo ha sido publicada en Revista Italiana de Psiquiatria Forense, Psicología Forense y Criminología Clínica, Suplemento de Enero 2006, como A SINGULAR FORENSIC REPORT; la misma versión previa, ha sido publicada en Revista Internauta de Práctica Jurídica, Universidad de Valencia, nº 17, Enero a Junio de 2006.

Realizamos un análisis de los síntomas del Criterio ‘C’, en el Trastorno por Estrés Post Traumático, señalando algunas de las controversias que cuestionan la validez actual del Criterio reconocido en el D.S.M. ; indicando la necesidad de considerar los niveles de afectación sintomatológica subumbral, o subsindrómica, por su repercusión en la actuación clínica, psicopatológica, y en contextos forenses.

Una versión previa de este trabajo ha sido publicada en Revista Internauta de Práctica Jurídica, Universidad de Valencia, nº 17, Enero a Junio de 2006.

El objetivo de esta investigación es analizar cuestiones vinculadas con la situación de la Práctica Basada en la Evidencia en Psicología (Evidence-Based Practice in Psychology, EBPP) cuyo propósito es promover la práctica psicológica efectiva, mejorando con ello la salud pública. Existe un amplio consenso acerca de la necesidad de que la práctica psicológica se base en la evidencia empírica, integrando la investigación en la práctica diaria. Los psicólogos clínicos expertos determinan la aplicabilidad de las conclusiones de la investigación para un determinado paciente y poseen una serie de competencias que promueven la obtención de resultados terapéuticos positivos. Entre esas competencias se incluye la evaluación y uso de la evidencia de investigación. La Práctica Basada en la Evidencia requiere que los psicológicos reflexionen sobre la calidad y las limitaciones de la evidencia obtenida con diferentes tipos de investigación. En general, la evidencia se obtiene de investigaciones relevantes y de revisiones sistemáticas sustentadas en la estimación de tamaños del efecto y la significación estadística. Investigadores y profesionales deben trabajar juntos para lograr que la investigación disponible tenga validez interna y además sea clínicamente relevante. En muchas ocasiones, la calidad de la investigación es un precursor de la calidad de la evidencia. El diseño del estudio, las hipótesis de investigación, los métodos, la coherencia y consistencia de los hallazgos influyen sobre el tipo y calidad de la evidencia obtenida.

Revisamos la composición de las categorías reconocidas actualmente para el Trastorno por Estrés Postraumático en el Manual D.S.M., a partir de los estudios efectuados en población traumatizada, y en población general asistencial. Se sugiere la posibilidad de incluir el término Disforia como categoría sintomatológica presente en el Trastorno Por Estrés Postraumático, en futuras ediciones del Manual D.S.M.

Presentamos los últimos trabajos que han analizado factorialmente la consistencia de las categorías actuales descritas para el Trastorno por Estrés Postraumático, a partir de la aplicación de la Escala de Evaluación del Impacto de Eventos, mostrando las insuficiencias en la conceptualización del Trastorno en el presente D.S.M., y su riesgo de generalización a todos los tipo de población.

Se presenta la composición de la VII mesa redonda de Salud Mental Basada en la Evidencia. En esta edición se ha contado con trabajos de calidad en referencia a revisiones sobre el trastorno de estrés postraumático de diversos autores españoles procedentes principalmente de la psicología clínica y forense (Mario Araña, Juan Chacón, Laura Asensi),la metodología (Mª Dolores Frías y Juan Novell) y la psiquiatria (JoséLuís Pedreira, Davi Bussé y Salvador Porras).

El desarrollo de antipsicóticos a partir de la década de 1950 permitió que millones de pacientes con enfermedades psiquiátricas severas se beneficiaran, e hicieron posible que muchos de esos pacientes se reinsertaran en la sociedad y no permanecieran confinados en instituciones psiquiátricas. Los fármacos de este tipo producidos al inicio, antes llamados neurolépticos y denominados ahora antipsicóticos típicos o de primera generación, inexorablemente estaban asociados a la generación de
efectos adversos graves, especialmente trastornos del movimiento. Estos efectos adversos se relacionaban invariablemente como un componente esencial de la actividad antipsicótica de estos compuestos por el bloqueo de receptores dopaminérgicos D-2 en los ganglios basales. Los avances en la neurofisiopatología han provocado una explosión de medicamentos con el objetivo de desarrollar fármacos con un perfil de seguridad más favorable
para tratar los trastornos mentales; no obstante, no se conoce a ciencia cierta como estos influyen en el desarrollo natural de estas enfermedades, y se plantea con mayor certeza cada día, que la acción de estos fármacos solamente modifica un eslabón en la compleja cadena de acontecimientos que deben producirse en la generación de las enfermedades mentales. Como consecuencia de lo anterior han aparecido en el mercado los llamados antipsicóticos de segunda generación o atípicos. Su irrupción ha provocado una reestructuración de las teorías que sustentaban la fisiopatología de las enfermedades mentales severas porque estos medicamentos casi no producen
bloqueo de receptores dopaminérgicos, y sin embargo, son eficaces en el manejo de estas enfermedades. La literatura disponible sobre estos fármacos, apoyada en ensayos clínicos controlados y meta-análisis, más que ayudar, a
veces confunde porque no existe uniformidad acerca de la información que se publica, sin contar que la mayoría de ellos están patrocinados por las compañías farmacéuticas que los producen y comercializan. Estamos en una era
en la que la medicina se basa en la evidencia; no solo importa el efecto clínico sino, con mayor fuerza, la eficacia, la efectividad, la seguridad, la conveniencia y el costo de los medicamentos. Recientemente han comenzado
a surgir reportes de que los antipsicóticos atípicos, a pesar que presentan un riesgo menor en la generación de extrapiramidalismo, provocan la generación de una nueva gama de efectos metabólicos adversos como diabetes,
aumento de peso y dislipidemias, entre otros. ¿Será que es necesaria la aparición de efectos metabólicos derivados de estos fármacos para lograr la mejoría de los pacientes con enfermedades psiquiátricas graves como lo es la generación de trastornos del movimiento por los fármacos más antiguos?
¿Hasta qué punto es factible tratar un paciente para una enfermedad psiquiátrica e inducirle otra de origen cardiovascular que lo puede llevar a un desenlace fatal y acortarle su período de vida? En la conferencia a
exponer se abordarán temas relacionados con estas reflexiones y se analizarán algunos datos disponibles sobre los estudios clínicos realizados con los antipsicóticos atípicos luego de su comercialización y los nuevos problemas que están surgiendo.