7/abr/2008 · La Opinión de Málaga. 2008 Abr
Investigadores malagueños llevan a cabo una investigación para mejorar el diagnóstico de la dislexia y que deje de confundirse con un trastorno transitorio en los primeros años de la educación primaria.
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El profesor de Psicología en la Universidad de Málaga, Juan Luis Luque lleva a cabo una investigación para mejorar el diagnóstico de la dislexia y que de esta manera deje de confundirse con un trastorno transitorio en los primeros años de la educación primaria.
Donde más claramente se detecta a los disléxicos es cuando se les somete a la lectura de palabras aisladas y sobre todo cuando en vez de palabras se utilizan pseudo palabras, es decir, lo que no forma una palabra. Por ejemplo, la palabra “caballo” la transformamos en “calloba” y como esa palabra no existe, les produce aún más problemas porque deben leerla forzosamente por la ruta fonológica. Existen una tríada de pruebas que permiten detectar la dislexia como son las pruebas de conciencia fonológica donde el niño tiene que hacer juegos de rimas, sílabas o quitar un fonema y ponerlo en otro sitio. También se realizan pruebas de denominación rápida, donde se cuenta el tiempo que un sujeto tarda en denominar una lámina llena de objetos y pruebas de memoria a corto plazo verbal.
Luque comentó que el tema de la dislexia preocupaba al equipo de investigadores y eran conscientes de que hay un cierto retraso en cuanto al tratamiento de este tema dentro de la Administración española. La razón fundamental se basa en que la dislexia es un problema de índole fonológico y este trastorno se va a mezclar después con las letras. Sin embargo, en las ortografías más sencillas, como la española, el problema pasa más inadvertido y se confunde con niños que tienen un problema transitorio de aprendizaje de la lectoescritura. Sin embargo, los medios de diagnóstico que tenemos son limitados por lo que no puede diferenciarse bien si es transitorio el trastorno o permanente.
La investigación está financiada por el Ministerio de Educación y tiene dos objetivos fundamentales. Un objetivo general es mejorar el diagnóstico de la dislexia y que sea lo más temprano posible. La investigación está a punto de terminar tras nueve meses de intenso trabajo.
Por un lado se trabaja en una línea que está prácticamente terminada y que se ha hecho en quince colegios de la provincia de Málaga, donde se han evaluado a niños de segundo y cuarto curso de Primaria. Aproximadamente se ha evaluado a 600 niños por cada nivel. En estos colegios se ha llevado a cabo un procedimiento estandarizado de evaluación de las dificultades de las técnicas de lectoescritura y en concreto para detectar dislexia.
Dicho procedimiento se compone de una serie de pruebas entre las que destaca la medición de cómo los niños leen palabras, así como otras pruebas de conciencia fonológica, de fluidez verbal, de denominación rápida de objetos, de memoria verbal a corto plazo o de discriminación de sonidos. Aparte, se aplican pruebas experimentales que tienen que ver con la fonología donde manipulamos los sonidos con la colaboración del Laboratorio de Perfección del Centro Nacional de Recursos Científicos de Francia.
El equipo quiere trabajar con bebés porque existe una relación de la dislexia con la fonología del lenguaje. Así lo demuestran algunos estudios que afirman que incluso en el primer año de vida se da un desarrollo fonológico diferente que se pueden detectar en niños que tienen problemas de dislexia. Este objetivo aún no se ha iniciado pero se espera que el año que viene pueda ponerse en marcha con la colaboración del personal del SAS y con la colaboración del Jefe del Departamento de Fisiología Humana de la UMA, el Dr. Marc Stefan Dawid.
El software para la evaluación del procesamiento auditivo rápido se basa en la hipótesis de que los seres humanos, cuando detectamos la diferencia que hay entre una ´b´ y una ´p´, lo hacemos en 20 o 40 milisegundos. El problema puede estar centrado en que a los disléxicos no les da tiempo en ese momento a hacer esa operación a la velocidad precisa. Por ello aplicamos este método para añadirlo al diagnóstico estandarizado.
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