 La salud mental de la población penitenciaria española presenta determinadas peculiaridades que invitan a una revisión de la psiquiatría penitenciaria, cuestión que se ha abordado en el XI Congreso Nacional de Psiquiatría que se celebró en Santiago de Compostela entre los días 25 y 28 de septiembre de 2007.
Como punto de partida ha de considerarse que la prevalencia de los trastornos mentales en los reclusos es más elevada que en la población general. Entre la población carcelaria hay entre 2 y 4 veces más probabilidades de sufrir un cuadro psicótico y una depresión mayor que en la población general, y este mismo grupo multiplica por diez el riesgo de presentar un trastorno antisocial de la personalidad.
Desde esta consideración, Vicente Tort Herrando, coordinador de la Unidad Polivalente de Psiquiatría de Sant Joan de Deu–SSM en el Centro Penitenciario Quatre Camins, ha presidido una mesa que lleva por título “Retos actuales en psiquiatría penitenciaria”. A su juicio, “la situación de la psiquiatría penitenciaria en España presenta varios retos por lo que respecta a su desarrollo. Desde el punto de vista asistencial destaca la labor que deberían ejercer los médicos de los módulos residenciales de los centros penitenciarios en la detección y tratamiento de casos leves y la derivación de los casos más complicados a los servicios psiquiátricos”.
En la mesa han estado presentes el director del Área Psiquiátrica Penitenciaria de Barcelona de Sant Joan de Deu–SSM, Francisco Pérez Arnau; el coordinador de la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica Penitenciaria de Cataluña, Álvaro Muro; y Joan Lluch, del centro penitenciario Ponent de Lérida y psiquiatra del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla.
Otra de las cuestiones puestas sobre la mesa hace referencia a “cómo debieran ser estos servicios psiquiátricos -desde la interconsulta hasta los que precisen un ingreso hospitalario en los casos más agudos y graves- y qué hacer con los casos que precisan un seguimiento a largo plazo. En resumidas cuentas”, proponen los expertos, “se trataría de modernizar la psiquiatría penitenciaria y situarla al mismo nivel que la que se ofrece al resto de ciudadanos”.
Este simposio contó con la presencia de diversos profesionales que realizan un trabajo continuado con estos pacientes. El proyecto abarca tanto a los profesionales que realizan labores de consultores, así como dos modelos de tratamiento hospitalario, uno sobre un tratamiento psiquiátrico de las medidas de seguridad y el otro sobre un tratamiento desde un punto de vista más clínico, con independencia de la situación penal del recluso. La mesa se completó con una ponencia de Francisco Pérez Arnau, sobre la red actual de psiquiatría penitenciaria en Cataluña y sobre las perspectivas futuras que comprenden la organización de nuevos servicios psiquiátricos y una mayor especificidad en la asistencia prestada.
En la actualidad, está en marcha un estudio FIS sobre la prevalencia del trastorno mental en unos 750 internos de las cárceles españolas, que esta en fase de recogida de datos y análisis, y que, a juicio del experto, “ofrecerá unos datos más cercanos a la realidad en lo que respecta a los centros penitenciarios en España”.
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