La Comisión Nacional
de la Especialidad de Psiquiatría (C.N.E.P) tiene entre sus funciones principales el
proponer el contenido y los programas de formación de los médicos residentes en
consonancia con las exigencias (y desarrollo) cambiantes de la Psiquiatría. Fruto de esta
obligación es el programa actual vigente de la Formación MIR que se detalla y comenta
específicamente en la ponencia del Dr. Montilla secretario de la C.N.E.P.
Sin embargo, la constatación de que nuestra disciplina, como otras,
están cambiando y desarrollándose en función tanto del avance de nuestro conocimiento
como de las necesidades asistenciales presentes y futuras, hace necesario una continua
reflexión en respuesta a un feed-back sobre la situación presente pero también, y a
veces descuidado, una reflexión que permita incorporar los avances previsibles en el
futuro que constituye el espacio temporal donde se van a desenvolver los psiquiatras que
ahora se encuentran en periodo de formación.
En lo que se refiere al presente se hace necesaria:
- Una mejora de la formación en Psiquiatría y de las estructuras en las que se apoyan
(Unidades Docentes, etc.) en un momento en el que el aumento de unidades docentes permite
una re-evaluación de su funcionamiento e idoneidad.
- Atender e incorporar en el programa la formación en campos perdidos y nuevos mediante
Acreditación en Áreas Específicas.
- Replanteamiento crítico del funcionamiento actual de la C.N.E.P. que permita
modificarlo y mejorarlo de acuerdo con las necesidades del momento actual, corrigiendo los
posibles defectos.
- Reflexión sobre la situación actual de la Psiquiatría y su plasmación en el programa
de formación.
Por otro lado, de nada vale una formación que solo responde a la
situación y necesidades actuales, distante de lo que el psiquiatra en formación se va a
encontrar en los años siguientes. De aquí que uno de los objetivos sea incorporar el
aprendizaje de una aproximación flexible y crítica que permita hacer frente a los retos
futuros cambiantes tanto previsibles (basados en los avances actuales) como imprevisibles
(de ahí la necesidad de actitudes abiertas, críticas y flexibles).
Estas reflexiones cristalizaron en la "Reunión de Segovia"
de Noviembre de 1996 en forma de un documento que recoge estas preocupaciones y planes.
A continuación para que sirva de base a una discusión más amplia, se
transcribe el documento que está sirviendo de guía para avanzar y completar la
formación en nuestra especialidad que su amplitud exige en algunos temas una formación
más específica (Psiquiatría Infantil, Psiquiatría de la Vejez, Psicoterapia, etc.).
Esta necesidad de "superespecializarse" para atender correctamente a nuestro
pacientes se desarrolla en las ponencias que componen la mesa para lo que contamos con
especialistas significados de cada uno de los campos.
El apartado "Los límites de la Psiquiatría" hace
referencia al deslindamiento y separación, en la medida de lo posible, de otros campos no
psiquiátricos con los que a veces es inevitable de todos modos no solaparse. Sin embargo
la redacción de un texto referente a este tema no discutido en "La reunión de
Segovia" incorpora conceptos y ámbitos (neurociencias) que quizás requieran su
asunción matizada para una Psiquiatría moderna no entendible sin referencia propia a los
avances neurocientíficos. Este aspecto que como decíamos apunta ya hacia el futuro, de
manera naturalmente no exclusiva, quedó fuera del documento pero se invita a los
participantes a una discusión activa.
COMISION NACIONAL DE LA ESPECIALIDAD DE
PSIQUIATRIA
DOCUMENTO DE LA REUNIÓN DE SEGOVIA (7/9/96)
I.- CAMPOS "PERDIDOS" / NUEVOS
CAMPOS DE LA PSIQUIATRÍA:
1. La Psiquiatría como "Especialidad Básica"
(troncal) de la Medicina: dicho carácter le fue reconocido en O.M. 1.9.78
conjuntamente con otras especialidades. Sin embargo, de facto la Psiquiatría no se
contempla como especialidad básica, más bien como "especialidad médica", lo
que conlleva resultados discriminatorios y disfuncionales en aspectos, algunos
trascendentales, de la "realidad institucional" y la organización asistencial
de la Psiquiatría -sus prestaciones y servicios- en el marco general de la atención
especializada.
La consideración real, conceptualizaciones epistemológicas aparte, de
nuestra especialidad como básica, facilitaría consecuentemente el desarrollo de las
actuales, o futuras, ACEs contempladas en programa; tanto por la lógica de su
pertenencia unívoca al tronco global de la Psiquiatría, como por la consiguiente ampliación
a 5 años del período necesario de formación en la especialidad (al igual que el
resto de las especialidades consideradas como básicas).
2. Psiquiatría de la Infancia y la Adolescencia:
2.1. Reafirmación de la postura de esta Comisión Nacional: documentos
y acuerdos reflejados en actas previas; que se complementan con las siguientes
reflexiones:
2.2. La "realidad asistencial" de la Psiquiatría de
la Infancia y la Adolescencia en nuestro país, la ubica, sin ningún género de duda, en
los servicios psiquiátricos generales. El desarrollo de la atención psiquiátrica a
niños y adolescentes, casi inexistente previamente, fue contemplado en las últimas
políticas de reforma y en la actualidad se desarrollan dichos programas en la mayor parte
de la geografía española, dentro de la oferta general de prestaciones psiquiátricas y
de atención a la salud mental... no obstante, los recursos dirigidos a la atención
psiquiátrica infantil y del adolescente deben aún incrementarse, cualificarse y ser
igualmente accesibles a todos los ciudadanos.
Las Unidades de Psiquiatría Infantil ubicadas en servicios no
psiquiátricos (de otras especialidades) son escasísimas, sin articularse con
responsabilidad asistencial territorializada y global y sólo exponentes de las voluntades
específicas y residuales de antaño.
2.3. La Realidad Docente: la Psiquiatría de la Infancia y la
Adolescencia se ha contemplado siempre desde el principio en los sucesivos programas
del MIR de Psiquiatría como rotación genérica y como área de capacitación, o
similar, específica, dotada con mayor tiempo de rotación. En el Programa actual se
contemplan: 4 meses de rotación obligatoria (para todos los psiquiatras) y hasta 20
meses como ACE.
3. Psiquiatría de la Vejez: dada
la alta incidencia/prevalencia de trastornos mentales en los ancianos, los servicios
psiquiátricos deben asumirlos como pacientes propios, actuando con el resto de las
especialidades como consultantes si fuera necesario. Se hace cada vez más necesario
adquirir experiencia en este campo por las nuevas generaciones de psiquiatras.
4. Psiquiatría del Alcoholismo y otras
drogodependencias:
4.1. Se reclama este campo como propio de la
Psiquiatría, sin por ello desestimar la intervención de otras especialidades en aspectos
somáticos concretos.
4.2. La realidad asistencial actual, sobre todo en el campo de las
toxicomanías atendidas desde dispositivos pertenecientes a las Administraciones con
competencia en las prestaciones sociales (sobre todo a nivel autonómico) que no
sanitarias... no deben ser obstáculo para que, en el período de formación MIR, se
contemplara el entrenamiento asistencial en este campo; propiciando para ello, los
responsables de la Unidad Docente, las rotaciones pertinentes.
No obstante, apreciamos el contrasentido y nos autocriticamos por ello,
de que dicha rotación no aparece como obligatoria en el Programa actual.
4.3. Se propone un encuentro entre el Presidente de la Comisión
Nacional de la Especialidad de Psiquiatría y el máximo responsable del Plan Nacional
contra la Droga.
5. Psicoterapias:
5.1. Se contemplan como instrumento terapéutico básico
y esencial, conjuntamente con las terapéuticas biológicas y sociales, en la
Psiquiatría y, por ende, en la formación de sus especialistas.
5.2. Se recomienda a las Unidades Docentes contemplen dentro del
Programa MIR, al menos el desarrollo en conocimientos y habilidades de los aspectos
generales de las técnicas/doctrinas básicas. La C.N.E.P. tendría que definir al
respecto unos "mínimos".
5.3. El Catálogo de Prestaciones Sanitarias del Servicio
Nacional de Salud incluye las psicoterapias (a excepción de la Hipnosis y el
Psicoanálisis). Sería deseable se asumieran sólo las modalidades psicoterapéuticas que
hallan demostrado su eficacia en estudios de evaluación controlados.
II y III.- EL MIR DE PSIQUIATRÍA Y LAS
UNIDADES DOCENTES:
1. Acreditación Unidades Docentes:
1.1. Se (vuelve) a instar al Ministerio para que ponga en marcha de
inmediato el proceso de reacreditación, no acreditándose nuevas unidades ni
incremento de plazas en las ya acreditadas, sino dentro de dicho proceso.
1.2. Se pretenden unas (Re) Acreditaciones rigurosas y restrictivas
que aseguren una mejor calidad docente en las Unidades: para ello se contemplará el
actual documento de Normas de Acreditación de las Unidades Docentes conjuntamente
con los contenidos que al respecto se reflejan en el Programa Docente; es
decir: la normativa de reacreditaciones (y nuevas acreditaciones) se desarrollará y
concretará, en su caso, con lo reflejado en el actual programa docente.
2. Control cumplimentación del Programa y
vigencia de las normas de acreditación en las Unidades Docentes:
Dicha tarea es la que da fundamento real a la propia existencia de la
C.N.E.P. Hasta hoy las posibilidades de evaluar y controlar la realidad del MIR en las
Unidades Docentes han sido escasas o nulas, sobre todo el poder actuar, correctoramente en
su caso, en un coherente corto tiempo. Se propone para intentar conseguir un "sistema
operativo de evaluación y vigilancia":
2.1. Los resultados de las evaluaciones anuales (y finales) de
los Residentes, contempladas en reciente normativa, deberán remitirse siempre y en breve
tiempo a la C.N.E.P. Previamente explotados informáticamente y desglosados por Unidades
docentes. En los criterios de evaluación contemplados se incluirán items que recojan los
aspectos específicos del desarrollo del Programa Docente de Psiquiatría.
2.2. Encuesta Nacional MIR: continuar anualmente con esta
iniciativa (explotación a cargo del Ministerio).
2.3. Posibilidad real y práctica de poner en marcha Inspecciones
-no las eternizables auditorías actuales- de las Unidades Docentes. Realizables por
miembros de la C.N.E.P. y/o profesionales de la administración o terceros designados por
la C.N.E.P. y/o el Ministerio... pero en todo caso: Inspecciones capaces de responder
de inmediato a las demandas de la C.N.E.P. y que no imposibiliten con su "modus
operandi" que los acuerdos correctores que respecto a las Unidades Docentes
inspeccionadas, tomara en su caso la C.N.E.P., fueran de obligado e inmediato
cumplimiento.
3. Número de plazas MIR Psiquiatría:
será fruto de la (Re) acreditación de Unidades Docentes planteada con criterios
rigurosos y restrictivos... en pos de conseguir ya no un determinado número de
especialistas, sin un MIR de Psiquiatría donde se consiga excelencia docente.
4. Evaluación final Residencia versus Examen
Final: en ningún caso se realizará una Prueba final ligada a la obtención (o
no) del título de especialista... Sí cabe contemplar una prueba ¿voluntaria? que
cualifique el grado de excelencia del titulado.
5. Incentivos: necesidad de
diseñar y aplicar incentivos a la labor docente de los profesionales de las Unidades
Docentes: curriculares, económicos, reequilibrio uso de tiempos.
IV.- LA COMISIÓN NACIONAL DE LA ESPECIALIDAD
DE PSIQUIATRÍA:
1. Hubo un acuerdo unánime y casi fervoroso sobre la necesidad
de una apertura de la C.N.E.P. hacia el exterior... lograr una comunicación real
(de ida y vuelta) hacia los colectivos e instituciones representados por las vocalías y
en su totalidad hacia los actores objeto de nuestro trabajo: las Unidades Docentes y los
MIR. Se acuerdan una serie de estrategias dirigidas a tal fin:
1.1. Propiciar la participación de la C.N.E.P. "como tal" en
los foros (Congresos, etc.) organizados por las Asociaciones Profesionales y
en concreto por las representadas en la C.N.E.P. (A.E.N. y S.E.P.). De entrada, los
representantes de ambas asociaciones propondrán sendas mesas redondas en sus próximos
Congresos Nacionales.
1.2. Organizar un Encuentro Nacional de Responsables de Unidades
Docentes (y tutores) / C.N.E.P.
1.3. Propiciar, por parte de los vocales en representación de los MIR,
una cadena de comunicación de ida y vuelta entre éstos y el conjunto del
colectivo MIR.
1.4. Edición de un "Boletín de la C.N.E.P."
(periódico) /o/ de un "Libro del Psiquiatra" (único)... donde se
recogieran documentos claves...
1.5. El soporte financiero, para estas actividades, nos parece más
adecuado y realista recayera en las Asociaciones Científicas (más que en la Industria
y/o la Administración Central, -Ministerios-).
2. Los soportes técnicos y administrativos (y
económicos en su caso) que aporta la Administración (Ministerios) para el desarrollo y
funciones de la C.N.E.P. son prácticamente nulos/insuficientes.
V.- LIMITES DE LA PSIQUIATRÍA:
Este capítulo se reflexionó poco por imperativos de tiempo; no
obstante, aparece imbricado cuando hablamos de los "campos perdidos / nuevos
campos".
La amplitud/concreción de nuestro quehacer (y nuestro conocer)
establece sus límites entre dos polos: las Neurociencias y la "Medicina
Psicológica". La incorporación de los nuevos hallazgos en ambos campos nos
lleva, tanto en cuanto los contemplamos como propios a incrementarlos y/o asumirlos en el
desarrollo del Programa Docente... lo que aconseja, de nuevo, un Programa de cinco
años.
Como citar esta conferencia: