El síndrome de acoso
institucional
El concepto de acoso
grupal o "mobbing" fue introducido en las ciencias sociales por el
etólogo Konrad Lorenz, como extrapolación de sus observaciones en
diversas especies animales en libertad. En su significado original más
simple, se llama mobbing al ataque de una coalición de miembros
débiles de una misma especie contra un individuo más fuerte.
Actualmente, se aplica a situaciones grupales en las que un sujeto es sometido
a persecución, agravio o presión psicológica por uno o
varios miembros del grupo al que pertenece, con la complicidad o aquiescencia
del resto. En realidad, el fenómeno, aunque escasamente estudiado, es
conocido desde antiguo como "síndrome del chivo expiatorio" y
"síndrome del rechazo de cuerpo extraño".
Shuster (1996) considera que el acoso institucional es una
de las experiencias más devastadoras que puede sufrir un ser humano en
situaciones sociales ordinarias. Lo define como "ser objeto de agresión
por los miembros del propio grupo social", y lo distingue de dos situaciones
próximas: el rechazo social ("peer rejection"), en el que el individuo
puede ser excluido por sus iguales de contactos e interacciones, pero no
perseguido, y la desatención social ("peer neglect"), en la que el
individuo es, simplemente, ignorado.
Su ocurrencia se ha descrito en instituciones altamente
reglamentadas y homogéneas, como en escuelas, fuerzas armadas y
cárceles, asi como en instituciones conservadoras, en las que hay poca
tolerancia a la diversidad y fuertes vinculos e identidades compartidas entre
sus miembros. La presentación de acoso psicológico es más
probable en organizaciones relativamente cerradas, cuya cultura interna
considera el poder y el control como valores prioritarios sobre la
productividad y la eficacia. Por eso, dentro del ámbito empresarial,
parece darse con más frecuencia en universidades, hospitales y ONGs,
aunque ninguna entidad, pública o privada, parece estar a salvo del
problema.
José Luis González de Rivera y Revuelta,
Catedrático de Psiquiatría, Director del Instituto de
Psicoterapia e Investigación Psicosomática, Madrid.