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    <title>Bibliopsiquis Colección : Psiquiatría General y Otras Áreas</title>
    <link>http://hdl.handle.net/10401/315</link>
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      <title>El Colección 's búsqueda</title>
      <description>Buscar el canal</description>
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      <link>http://www.psiquiatria.com/bibliopsiquis/simple-search</link>
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      <title>Agresión y manifestaciones violentas en el noviazgo en universitarios.</title>
      <link>http://hdl.handle.net/10401/5265</link>
      <description>Título: Agresión y manifestaciones violentas en el noviazgo en universitarios.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Autor: Oliva, L.; González, M.P.; Yedra, L.R.; Rivera, E.A.; León, D.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Resumen: El objetivo de este estudio fue investigar las formas más comunes de violencia y los factores asociados a ésta en el noviazgo de universitarios a fin de brindar evidencia que permita actuar ante el problema. Participaron 1988 alumnos de la Universidad Veracruzana de diferentes campus, áreas académicas, carreras y sistemas con que cuenta esta institución. Siendo el 45.2% del género masculino y el 54.8 % del género femenino y cuyas edades oscilaron entre los 19 y los 49 años. Se diseñó un instrumento de medición titulado “Relaciones de Noviazgo en Universitarios”; incluyendo una lista del Adult Behavior Checklist Ages 18-59 de Achenbach (2003). Los resultados señalaron que hombres y mujeres ejercen distintas formas de violencia; el comportamiento agresivo está relacionado con el género, no existiendo diferencia significativa entre las diferentes regiones. Se concluye que la violencia se presenta tanto en hombres como en mujeres manifestándose de diferente manera; siendo los varones más agresivos que las mujeres. Finalmente se encontró que los sujetos clínicamente agresivos tienen mayor posibilidad de manifestar conducta violenta que quienes no son considerados agresivos.; The purpose of this study is to investigate the most common ways of violence and associated factors to it within college students’ courtship, in order to show evidence that may allow acting upon such a problem. 1988 students from diverse campuses, academic areas, B.A.’s and systems from the Universidad Veracruzana participated. The sample had 45.2% of male participants and 54.8% of female participants between the ages 19-49. A measuring instrument was designed called, “University Courtship Relationships”; this included the Adult Behavior Checklist, Ages 18-59 from Achenbach (2003). The results showed that men and women exercise different ways of violence; aggressive behavior is related to gender, and there is no difference among the regions. The conclusion is that violence appears in both male and females in different ways; but males are more aggressive than females. Finally, it was found that clinically aggressive subjects have more possibilities of expressing violent behavior than those not considered aggressive.</description>
      <pubDate>Sun, 29 Jan 2012 22:58:59 GMT</pubDate>
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      <title>Concepto de Desorden Mental: Imprecisión y dificultades.</title>
      <link>http://hdl.handle.net/10401/5229</link>
      <description>Título: Concepto de Desorden Mental: Imprecisión y dificultades.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Autor: Ruiz Rey, Fernando&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Resumen: En este trabajo se comienza el análisis de las imprecisiones y dificultades del concepto de desorden mental presentando la noción de enfermedad y de desorden mental, ambos caracterizados primariamente por ser experiencias vitales de aflicción y limitación personal. Se señala que la enfermedad está habitualmente definida por un sustrato biológico que no está presente en la mayoría de los desordenes mentales. Se sugiere la conveniencia práctica de conservar esta distinción. Se señalan las dificultades en las fronteras de la definición de los desordenes mentales con las enfermedades físicas y, muy particularmente, con las crisis existenciales y otras conductas sociales aberrantes no consideradas patológicas. Se analiza la definición de desorden mental, señalando que el DSM IV requiere para el diagnóstico de desorden mental la presencia de disfunciones biológicas --difíciles de demostrar--, y disfunciones psicológicas y conductuales que son básicamente circulares en la descripción. Se presentan las ventajas y desventajas de las definiciones categoriales y dimensionales. Se analizan los esfuerzos conceptuales realizados para distinguir la normalidad de la anormalidad en psiquiatría para evitar el uso de las intuiciones y juicios de valores en esta distinción; se analizan brevemente los métodos estadísticos y los conceptos evolutivos de “función natural” con los que se intenta presentar criterios ‘científicos’ y ‘objetivos’ en la caracterización de los desordenes mentales. También se presentan críticamente el “naturalismo híbrido” y los mecanismos mentales propuesta por J. Wakefield, y la “función de Cummins”.  Se presenta la importancia de las intuiciones y valores en la determinación de anormalidad de los desordenes mentales, y se muestran los modos como se implementan en los distintos desordenes. Se analizan brevemente el constructivismo en psiquiatría y la  crítica de la antipsiquiatría. Se concluye señalando la necesidad, y creciente popularidad, de un acercamiento pragmático con distintos propósitos para las definiciones y clasificación de los desordenes mentales. Se enfatiza la importancia de utilizar metodologías claras y coherentes con presentación de resultados replicables en los estudios clínicos para facilitar la mejor elaboración de las categorías diagnósticas. Se recalca la necesidad de mantener además, una definición y clasificación general de los desordenes mentales, para unificar y ordenar el campo de actividad de la disciplina, favorecer la comunicación, la educación y las investigaciones clínicas.; This work begins the analysis of the concept of mental disorder presenting the notions of disease and mental disorder; both characterized by being existential experiences of affliction and personal limitation.  However, disease is defined in relation to biological causes that are not usually present in the majority of mental disorders.  It is suggested that pragmatically it might be useful to maintain both concepts in psychiatry. The DSM IV definition of mental disorder is analyzed underscoring its requirement of the presence of psychological, behavioral, and biological dysfunction to formulate this diagnosis.  The biological dysfunction is absent in the majority of cases; the psychological and behavioral dysfunctions mentioned, are basically the clinical symptoms and sings of the disorder: circularity involved. Categorical and dimensional definitions are compared in terms of advantages and disadvantages. Theoretical concepts used to explain ‘objectively’ and   ‘scientifically’ the difference between normality and abnormality are analyzed; statistical approaches, the evolutionary concept of “natural order”, the Wakefield “hybrid naturalism” and mental mechanisms, and Cummin’s function are critically reviewed.  The unavoidable role of intuitions and values to distinguish normality/abnormality in mental disorder is reviewed. Constructivism and Antipsychiatry criticisms are presented. The increasingly popular pragmatic approach to definition and classification of mental disorders is recommended. Keeping a general classification of mental disorders, in spite of the inadequacies of the basic concept, it is necessary to provide order and unity to the study of psychiatry, and to facilitate communication, education, and research.</description>
      <pubDate>Sun, 29 Jan 2012 22:58:59 GMT</pubDate>
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      <title>Trastorno de despersonalización; a propósito de un caso.</title>
      <link>http://hdl.handle.net/10401/5228</link>
      <description>Título: Trastorno de despersonalización; a propósito de un caso.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Autor: Pose Cabarcos, A; Bezos Saldaña, L; Bañón González, S; Sáez Roche, E; Padrón García, H; González Mateos, V; Frade Ciudad, A; Pastorelli, R; Pinilla Santos, B; Cobo Calvo, L&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Resumen: Objetivo del estudio. Exponer a través de un caso clínico las características de este trastorno, evolución y posibilidades terapéuticas. Materiales y Métodos. Se ha realizado la historia clínica con posterior abordaje y seguimiento clínico durante un año de un paciente con el diagnóstico de trastorno de despersonalización, así como una exhaustiva revisión bibliográfica de los últimos 10 años, a través de la base de datos PubMed. Resultados. Existen estudios realizados con fluoxetina, lamotrigina, clomipramina y naltrexona, que han demostrado discreto poder anti-disociativo. La psicoterapia no ha demostrado hasta el momento ser eficaz. Tanto la presentación clínica de este caso como la evolución y pronóstico del mismo, coinciden con la información encontrada en la bibliografía.Conclusiones. Los trastornos de despersonalización suelen diagnosticarse en el contexto de otros trastornos mentales. Deben descartarse otras causas médicas como tumores cerebrales o epilepsia, así como el consumo de tóxicos. El curso es crónico y los síntomas suelen ser refractarios a los tratamientos farmacológicos actuales. Si bien se han desarrollado escalas que valoran el grado de disociación que presenta el paciente (Cambridge depersonalization scale), no existe un consenso respecto al diagnóstico y tratamiento de este trastorno. Por tanto, hacen falta más estudios para realizar este tipo de recomendaciones.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Descripción: Comunicación presentada en: 13º Congreso Virtual de Psiquiatria.com. Interpsiquis 2012. Febrero 2012.</description>
      <pubDate>Sun, 29 Jan 2012 22:58:59 GMT</pubDate>
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      <title>Importancia del diagnóstico.</title>
      <link>http://hdl.handle.net/10401/5227</link>
      <description>Título: Importancia del diagnóstico.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Autor: Pastorelli, R.V; Bezos Saldaña, L; Bañón González, S.M; Pose Cabarcos, A.F; Pinilla Santos, B.E; Cobo Calvo, L; Saez Roche, E; Padrón García, H.T; González Mateos, V; Frade Ciudad, A&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Resumen: Hasta hace dos décadas la importancia del diagnóstico en psiquiatría no era tan evidente como en otras ramas de la medicina, debido a que las implicaciones terapéuticas y pronosticas del diagnóstico psiquiátrico se mostraban relativamente débiles y poco confiables (Kendell, 1975). Estos problemas se hicieron más visibles al intentar nuevas clasificaciones de los trastornos mentales, siendo una de las dificultades fundamentales la falta de acuerdo entre psiquiatras con respecto a los conceptos sobre los que el diagnóstico debía basarse. Por esa razón, se ha extendido el término “trastorno mental” que se refiere a la presencia de un conjunto de síntomas que, por su importancia o consecuencias, tienen importancia clínica. La capacidad de diagnosticar es considerada como una de las habilidades esenciales para el desempeño profesional efectivo, que persigue propósitos como facilitar la comunicación entre profesionales pertinentes, orientar el planeamiento terapéutico, optimizar el pronóstico y potenciar la investigación sobre factores etiológicos. A pesar de los esfuerzos existen limitaciones de los sistemas clasificatorios actuales. A propósito de un caso analizamos los múltiples diagnósticos que fueron asignando a lo largo del tiempo y las dificultades que se presentan a la hora de afrontar este tipo de problemática.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Descripción: Comunicación presentada en: 13º Congreso Virtual de Psiquiatria.com. Interpsiquis 2012. Febrero 2012.</description>
      <pubDate>Sun, 29 Jan 2012 22:58:59 GMT</pubDate>
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