Las interneuronas trasplantadas pueden ayudar a reducir el miedo en ratones

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Noticia

  • Título original:

    Fear Erasure Facilitated by Immature Inhibitory Neuron Transplantation

  • Fuente:

    Neuron

  • Referencia:

    volumen92, número 6, página(s) 1352–1367

  • Fecha:

    Diciembre 2016

MADRID, 5 Ene. (EUROPA PRESS) –

Investigadores de la Universidad Fudan de Shanghai (China) han descubierto en un estudio en ratones que el trasplante de interneuronas embrionarias puede ayudar a reducir la respuesta al miedo, según los resultados publicados en la revista ‘Neuron’.

La expresión “una vez mordido, dos veces tímido” sirve para ilustrar cómo una mala experiencia puede inducir el miedo y hacer que uno sea más precavido, según reconocen los autores de este trabajo, que llevaban tiempo investigando cómo reducir el recuerdo de estos momentos traumáticos.

“La ansiedad y los trastornos relacionados con el miedo como el estrés postraumático causan un gran sufrimiento y tienen un importante coste para la sociedad”, ha reconocido Yong-Chun Yu, profesor del Instituto de Ciencias del Cerebro de esta universidad china, que recuerda que hasta el momento los fármacos o las terapias conductuales utilizadas no han impedido que haya pacientes en los que vuelven a florecer esas experiencias.

Para indagar en una nueva aproximación a este problema, Yu y su equipo usaron un procedimiento tradicional para inculcar miedo a un grupo de ratones, exponiéndoles a un sonido como estímulo neutral que iba seguido de un golpe en sus patas.

Y para determinar su nivel de miedo, midieron el tiempo que permanecieron quietos, una respuesta natural de los animales cuando tienen miedo, igual que agacharse. En el experimento posterior para intentar quitarles ese miedo, los ratones fueron expuestos al sonido pero no al golpe y, después de unas cuantas rondas, los tiempos de respuesta de paralización se redujeron significativamente.

Acto seguido, los investigadores analizaron si el trasplante de interneuronas embrionarias en la amígdala, región cerebral que se sabe que está implicada en el procesado del miedo y otras emociones, podía aportar algún beneficio a la reducción del miedo.

MARCADAS EN VERDE PARA PODER IDENTIFICARLAS

Las células trasplantadas fueron marcadas con una proteína fluorescente verde, lo que permitió a los investigadores confirmar experimentalmente que las nuevas células se integraban en los circuitos cerebrales.

De este modo, vieron que “aunque las interneuronas trasplantadas no alteraron la formación de recuerdos de miedo, sí redujeron el tiempo de recuperación después del entrenamiento para acabar con ello”, ha explicado Yu. Sin embargo, el trasplante por sí solo no fue suficiente para reducir el recuerdo del miedo.

Según vieron, las interneuronas trasplantadas no permiten eliminar el recuerdo del miedo hasta dos semanas después del trasplante, algo que esperaban después de que estudios previos hubieran mostrado que las células madre no inducen plasticidad hasta que no son relativamente maduras, cuatro semanas después del trasplante.

Pese a todo, los autores admiten que se necesitan más estudios para comprender cómo las interneuronas embrionarias logran rejuvenecer los circuitos maduros para acabar con el miedo de los ratones.

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