Eduardo Carreño, especialista en conductas adictivas, y el psiquiatra Julio Bobes alertan de que la legalización del cannabis favorecerá «un uso temprano»

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El uso terapéutico de determinadas sustancias cannabinoides «es tan antiguo como la humanidad». Otra cosa, alerta Eduardo Carreño, médico especialista en conductas adictivas, es creer que un porro puede ser terapéutico. «Eso no es racional, ni científico, ni técnico. Sería tan tonto como utilizar tinturas de yodo en lugar de analgésicos opioides», señala. Y lo explica: «Para que un fármaco sea útil y tenga una indicación médica concreta tiene que haber unos estudios científicos que lo refrenden, una dosis fijada, un medio de administración que garantice una absorción que cubra esa dosis y unos controles. Y por supuesto tiene que ser la sustancia aislada. El humo del cannabis tiene aproximadamente 500 componentes. De esos, cien son cannabinoides, de los cuales algunos pueden ser útiles para terapia y otros no. Lo que no es útil para terapia es fumarse un porro». Y no lo es, afirma, porque en primer lugar no garantiza ninguno de los supuestos anteriores. En segundo lugar, porque la vía de administración «es tóxica» y por último, «porque no puedes asegurar qué es lo que te estás metiendo ni qué cantidad te estás metiendo», explica de un modo muy gráfico.

También contrario a la legalización del cannabis se muestra el psiquiatra Julio Bobes. Él, que recientemente estuvo en Estados Unidos participando en un congreso de la Sociedad Americana de Psiquiatría, tiene frescos los datos provisionales aportados por sus colegas respecto a lo que ha ocurrido en los siete estados del país que legalizaron el uso del cannabis. «No solo no se ha conseguido reducir el consumo sino que se está viendo un mal uso y muchos más problemas de los que había antes de la legalización», resume. Por eso, considera, «quienes tratan de hacer apología del uso del cannabis aquí deben ser desenmascarados, porque lo que proponen no tiene ningún sustento». Todo lo contrario. A su juicio, solo ahonda en el proceso generalizado de banalización del consumo de sustancias, como el cannabis y el tabaco, que detecta sobre todo entre los más jóvenes.

En ellos pone también el foco Eduardo Carreño. Sostiene este médico que la legalización del cannabis favorecerá su uso temprano. Precisamente lo que, según la OMS, más problemas provoca en el organismo. Otro riesgo, apunta, es que se equipararía al tabaco y el alcohol, drogas legales en España y que son además las que más consumidores tienen. «Si legalizas el cannabis lo va a fumar más gente y aumentas las probabilidades de que lo fumen personas más vulnerables a sus efectos». Por eso, está convencido de que «la legalización no resolverá problemas sino que los empeorará».